Clase 1: ¿Quién es yo?

 

Yo es otro. Lo que no se ve es que soy buena. Lo que no se ve es que pienso mucho, que soy más de lo que hay a simple vista. Soy buena persona, soy cálida. Lo que no se ve es profundo, lo que no se ve es fantástico. Lo que no se ve es que sueño, sueño mucho. Lo que no se ve a veces es el miedo, otras la valentía, otras la pereza. Soy acogedora, tierna. Soy susceptible. Soy, a veces, todo lo que se puede ser (y ver). Soy un montón de cosas. Soy lo que tengo, lo que quiero tener, lo que sé que nunca voy a tener. Soy mi espacio, el lugar que ocupo. Soy porque hay otro que me ve. Es también lo que el otro piensa que es yo. Yo es otro, pero soy yo. Soy movimiento.

Mis presunciones acerca de otra persona son muchas. Pienso, pienso todo el tiempo. Seguimos pensando mucho, ahora se forma más crítica, más conciente. Cómo viste, cómo anda, qué hace y que no. Pienso acerca de otra persona que cómo hace, que cómo vive la vida tan despreocupada. Pero enseguida me pregunto, ¿vive así realmente? ¿Qué sé yo de esa otra persona? ¿Por qué afirmo que vive así, despreocupada, si no la conozco? Pienso otra vez. No sé si mis presunciones son correctas. Ojalá que no. Eso dice de mí que soy un poco obsesiva. Dice de mí que me preocupo mucho también. Al final creo que nadie tiene la vida perfecta. De la otra persona dice que no sabe, quizás, que piensan en ella. Al menos no de esa manera. Pienso sobre la otra persona qué siente y cómo lo siente. ¿Se siente sola? ¿Cómo se levantó hoy? ¿Desayunó? Es difícil desentramar algo que hacemos cotidianamente de forma inconsciente.

Hay distintas formas de mirar. A veces miro detalladamente, a veces esquivo mirar. Cuando miro los detalles busco cosas que me gusten. Un color, un gesto, cualquier cosa chiquita que tal vez otro no mire. Me considero una persona muy observadora. La observación ahora es algo crucial, el detenimiento sobre la cosa particular ya no es azaroso. Todo se observa, todo se cuestiona, se pone en duda, se problematiza. Creo también que mirar no es lo mismo que observar. A veces cuando miramos pasamos cosas por alto. A mí me gustan los detalles. Ya sé que ya lo dije, pero creo que esa es una de mis mejores características. Me gusta mirar. Me gusta mirar sin que me vean también. A todos un poco nos gusta. Cuando miro busco cosas que quizás otro no vea. Miro de forma tímida, a veces con vergüenza. Pienso que la otra persona va a pensar qué miro y por qué. Miro así un poco por mi forma de ser, otro poco por lo que aprendí, otro poco por el entorno. Cuando venís de otro lado te sentís raro, y a veces esa sensación nunca se va. Siento que saben que no pertenezco, que saben que pienso que no pertenezco por mi forma de mirar. Me siento ajena cuando miro. Ajena a todo lo que me rodea. Creo que es una mezcla de todas esas cosas las que condicionan la mirada. Condiciona mi mirada la forma en la que me veo a mí misma.

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