Clase 3: Modelos
A la hora de pensar nuestro sujeto, para la consigna previamente dada, nos vimos envueltos en una especie de juego que, bajo ciertas reglas, nos llevó a crear a Agus, o Agucha, como le dicen sus amigos. Una estudiante de arquitectura que terminó por ser meramente superficial, basado en una serie de características que vemos y/o conocemos por cursar en FADU, por hablar con personas de la FADU, en sí, por habitarla, por habitarnos. Pero ¿qué pusimos en cuestionamiento acá? ¿qué hay de diferente en un ser que habita fadu?
Más allá de lo físico y del hecho de coicidir en el género femenino con nuestro personaje. De este sujeto rescato su deconstrucción. En un principio creí que de lo que era Agus, antes de llegar a FADU, no tenía mucho pero, profundizando, me encontré con esa ingenuidad con la que uno empieza, y que la misma facultad nos cambie, nos penetre de una manera en la que nosotros no salimos siendo las mismas personas una vez que la transitamos. Esto puede ser algo que ella y yo compartamos. No lo dije pero Agus es medio concheta de Belgrano y yo no. Rechazo su estatus social, creo que vengo de un lugar más modesto y esto, no digo que lo haga pero parece posicionarme en un lugar más prejuicioso. Creo que juzgo por la portada ¿por qué lo hago? Nuestro personaje es ficticio y, aunque no lo fuese, porque la realidad es que existen veinte Agus o más en un piso de la FADU, ¿qué me diferencia realmente de ella? ¿el estatus?¿por qué lo rechazo entonces?No me molesta que sea de arquitectura, si bien no siento que sea su mejor cualidad, en primer lugar porque no tengo idea de por qué uno se anota para ser arquitecto, o la tengo y suelen ser "porque hay alguien en la familia" o por la plata, ya desde el prejuicio, desde mi propia ignorancia y no aceptando mi propia ignorancia genero esta opinición completamente absurda.
En sí, Agus es una estudiante de arquitectura que podría ser mi amiga con total tranquilidad, parece copada, capaz esté proyectando un poco, debido a que es aplicada y responsable y deja de lado su vida social para cumplir con las entregas, tal cual lo hago yo. Pero yo soy desastrosa, soy once pestañas abiertas, todas congeladas y no se de donde viene la música. En otras palabras, tengo muchas ideas a la vez, todas compatibles, con un hilo conductor hermoso, ordenado y controlador que es mi cerebro, la parte consciente de este, otra cualidad que comparto con nuestro sujeto, la estructura. No será la misma ni será elegida pero está y es necesaria, por lo menos en mi caso es la base de mis decisiones.
"Tener el valor de equivocarse"- Aprender descubriendo H.Wainhaus. Me agrada haberme dado cuenta de que estaba juzgando a nuestro presunto sujeto, me lleva a pensar en qué tanto ponemos en práctica esto ¿no? Hablar sin saber, juzgar sin conocer. Pero hasta donde uno sabe o, en su defecto¿cuándo nos damos cuenta que sabemos lo suficiente para hablar? ¿cuánto es suficiente? Es ¿una experiencia de vida? Al final vivimos condicionados por nuestra propia mirada, pero ¿no es eso lo que nos hace nosotros? Lo que nos da nuestra perspectiva única de las cosas, nuestra marca como diseñador, nuestro distintivo. Ahora, hay que aprender a notar dónde está eso. Porque todo bien, nos parecemos mucho a muchas personas, a veces por el contexto, las modas, las basuras que consumimos en internet pero, ¿dónde termina él y dónde empiezo yo? Esto es algo que me fue dando vueltas durante todo el ejercicio.
Siento que parte de lo que creo es por cosas que me dijeron sobre estudiantes de arquitectura y nunca fueron sujetos cercanos a mi ¿Por qué no cuestionamos las cosas que nos dicen?¿Será porque viene de una autoridad o de alguna persona a la que le queremos caer bien? ¿Por qué no volvemos a nuestro pequeño interno, de cinco años, que pregunta absolutamente todo? ¿Habrá un por qué? En su mayoría creo que no queremos saber muchas cosas y en muchos casos tomamos lo que nos dan las figuras de autoridad, figuras que admiramos, quienes creemos que queremos llegar a ser, quienes creemos que nos forman. Estas relaciones asiméticas que se forman, del ser que supuestamente sabe y vos, que estás ahí. Depositamos nuestra fe en seres que parecen completos, parecen tener respuestas. A estos les robamos partes, “nos las apropiamos”, pero ¿es esto real? O terminan de alguna manera ellos formándonos a nosotros, dejando una partecita suya, la que eligen mostrar, con nosotros.
En mi primer año me crucé con una cátedra de PAV muy particular, me casé con ella, es el día de hoy que la sigo eligiendo. La consigna del primer trabajo parecia sencilla, planteaban sacar fotos, algo que ya había hecho mil veces, ahora a un no lugar, a la siguiente clase volví con una selección de fotos, ya editadas. A la hora de la corrección, está llegando mi turno y se acerca el jefe de cátedra agarra una de mis fotos y me corrige citando a un fotógrafo famoso. De más está decir que no entendí una sola palabra de lo que dijo, mal y pronto alcancé a anotar el nombre.
"Mayer dice (...)que cuando las personas trabajan activamente en la solución de problemas están tratando de encajarlos en su propio conocimiento pero cuando se les dan las reglas para la solución las relacionan con un conjunto mucho más reducido de experiencias pasadas con estructuras cognitivas aprendidas de memoria" - Aprender descubriendo H.Wainhaus.
Ni bien terminó la clase lo busqué, lo había anotado mal, por suerte para mí, alcancé a hacer alguna que otra anotación sobre la nada que creí, me había dado semejante figura, a la que me daba miedo preguntarle dos veces. Me saqué un diez en ese trabajo, después de una búsqueda exhaustiva y mucho de mí. Porque cada vez que acudía a un profesor se me quedaba mirando y decía "si", como si las respuestas estuvieran ahí y hubiera alguien tapándome los ojos, ya las tenía solo que yo todavía no lo sabía.
Hace años que curso en la misma cátedra de PAV, intenté irme a otras y no funcionó, o no funcioné, prefiero recursar una materia anual a quedarme en un lugar donde no tengo la sensación de pertenencia. "Lo unico que prevalece es la elección mutua, no hay garantías" - Aprender descubriendo H.Wainhaus. Resulta que encontré una cátedra que matchea con mi manera de ver las cosas, una que habla como yo, que me enseñó sus palabras, su propia mirada. Es el día de hoy que uso ese código para la mayoría de las cosas, aunque, entre nos, si viene la yo de primer año, le puedo explicar que lo que hizo ese hombre, ese día, fue presentarme un referente del cual pudiese partir para mi proyecto, son modos.

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