Clase 6: Emergentes

Comenzamos la clase pensando sobre emergentes. La primera actividad fue individual y nos permitió profundizar sobre algún problema que resultará detonante para cada uno. Nos hicimos preguntas, lo describimos con palabras, máximas y más preguntas. Intentamos darle un módulo de sentido, sintetizarlo y graficarlo. 

Cuando fue el tiempo de juntarnos y socializar lo que habíamos hecho nos sorprendimos al ver la variedad de problemas que habían surgido: problemas sociales, personales, de carácter más abstracto o más puntual. Algunos no resultaban problemáticos para todes y otros nos apelaban de forma grupal. Decidimos ir por este último grupo ya que, de formas diferentes, nos atravesaban a todes. Empezamos a hablar sobre la metodología de estudio del diseño y sobre la operación que nos imponía. Notamos diferencias en cada experiencia pero también muchos puntos en común.


Empezamos a desarmarlo y a conversar sobre las vivencias e ideas que teníamos al respecto. Veíamos que a la hora de diseñar aparece un problema a resolver y se va directamente a la respuesta, priorizando la funcionalidad. Sentíamos que en la facultad aprendemos a resolver desde un espacio de comodidad ya que nos entrenamos para eso, no nos detenemos a pensar en el problema en sí, vamos directo a buscar una respuesta. 


Para poder comprender más este problema intentamos nombrarlo (“el estímulo de la creatividad en el estudio del diseño”) y graficarlo. Fue así como comenzamos una nube de palabras relacionando los conceptos que nos parecían más claves.



Mientras más profundizamos, más preguntas surgían:


¿Qué es la creatividad?

¿Por qué buscamos ser creativos? 

¿La producción debería condicionarnos?

¿Cuestionarse está ligado a ser creativo? 

¿Tengo que hacer algo diferente para ser creativo? 

¿Se puede inventar algo?

¿Hay estrategias para la creatividad?


Con cada pregunta que surgía, un universo entero de problemáticas se nos presentaba y nos dimos cuenta de qué nuestro problema era sumamente amplio. Decidimos enfocarnos en lo que pasa en nuestra facultad y en empezar a comprender si realmente había una forma de incentivar la creatividad. Queríamos entender si era posible tener herramientas para ser más creativo y si esto sería realmente útil en el proceso de diseño. 


En una primera aproximación veíamos que utilizar una metodología respondería a estandarizar las soluciones y nos parecía que esto era una forma de no profundizar en el problema. Nos interesaba pensar cómo mejoraría el proceso de diseño si nos cuestionamos realmente lo que está sucediendo en cada caso antes de plantear una solución: salir de nuestra zona de confort. 


Nos empezamos a preguntar si realmente existía el método proyectual y empezamos a pensar cómo era qué aprendíamos diseño. En nuestro caso, aprendimos haciendo, diseñando, dedicándole tiempo, probando y fallando. En un principio pensamos que esto nos permitía ser creativos ya que nadie nos imponía las respuestas. Sin embargo nos empezamos a preguntar si realmente estimulaba a la creatividad ya que de todas formas mientras más aprendíamos más conocíamos soluciones estandarizadas, tipificadas.


Nos empezamos a preguntar sobre la cultura académica y si esta tipificación y falta de creatividad era culpa de alguien: también los docentes tampoco tenían acceso a las herramientas para estimular la creatividad en sus alumnos, incluso en sí mismos. También aparecía la idea de un standard de creatividad que ya tenemos normalizado en nuestra propia tribu faudense. Por que lo cierto es que al salir al mundo y en relación a otras carreras si nos ven como personas sumamente creativas y con un alto valor en ese sentido.


Lo que sí creemos es que necesitamos emergentes que nos saquen el piloto automático que nos movilicen, pero ¿Cómo los encontramos? ¿Hay una receta?


Haciendo este enfoque intentamos darle un módulo de sentido al problema: 


Nombre: Incentivo de la creatividad en la enseñanza del diseño en fadu.

Rasgo distintivo: 

Afirmación: Estimular la creatividad nos permite detenernos a pensar los problemas en vez de tipificar soluciones. 

Pregunta: ¿Qué es ser creativo en el ámbito educativo?

Síntesis del problema: Notamos que en FADU no se incentiva el cuestionamiento de las problemáticas: se salta directo a encontrar la solución. De esta forma la creatividad queda en segundo plano ya que se prioriza la funcionalidad y tipificación de las respuestas.


Entendemos que el problema sigue siendo amplio y que tenemos más preguntas que respuestas pero nos parece interesante poder tener este espacio de cuestionamiento y de re pensar nuestra visión sobre lo que hacemos como estudiantes, como diseñadores e incluso como personas. 



Yasmin Abdala, Camila Cuervo, Florencia Poplawski, Facundo Ricchi, Lourdes Pordelanne, Djasmine Deluca Alfano


Comentarios

  1. Nota: N+. Vemos que desarrollaron un análisis exhaustivo sobre los problemas que encontraron a nivel grupal y las ejemplificaciones justifican el desarrollo producido. Debatieron y reflexionaron mucho sobre el tema y no les fue indiferente ahondar en el mismo. El desarrollo está muy bien encarado pero sentimos que quizas no llegaron plentamente a delimitar el problema con claridad.

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