Clase 7: Posición - Manifiesto

Este manifiesto surge a partir de la discusión grupal que tuvimos en la clase 5 y 6. Conversamos sobre la creatividad, qué significaba ser creativo, cómo se lograría y qué impacto tiene en el diseño.

De esa conversación me quedó resonando cómo abordamos el proceso de diseño: cómo buscamos soluciones, tipificadas, rápidas, accesibles, económicas y rara vez nos paramos realmente a ver qué problema se nos presenta


Manifiesto: El diseño-problema



Primero debemos  reconocer un problema 

Cuidado, no hay que buscar una solución 


Primero se debe intentar entender qué es el problema 

Preguntarle cosas

No definirlo por completo

Ni categorizarlo 

Ni mucho menos cerrarlo 


El problema nos guiará por un camino que nosotros iremos construyendo 

Un camino que cambia de paisaje 

Cambia de materiales

Cambia de dirección 

Va hacia adelante

Y vuelve para atrás


Ese camino es el diseño


No importa que hay al final del recorrido 


Porque es un recorrido sin fin 


Iremos encontrado paradas

Pero siempre debemos seguir para adelante 


Diseñador: no confunda una parada con el final.


El problema no tiene una solución única

La solución cambiará según el momento

Según el lugar

Según la persona que lo vea


Y realmente… El problema no tiene solución 


El Camino, proceso tedioso y confuso, incómodo y extraño, nos llevará a nuevos lugares 

Siempre y cuando no nos quedemos ante la primer parada conocida 


Debemos cruzar los bosques 

Los puentes 

La calles y las avenidas 

Que se pongan en nuestro camino 


Seguir y preguntarse

Preguntarle al problema 

Qué 

Cómo 

Dónde 

Cuándo  

Por qué


La respuesta será mas clara unos días que otros

Pero siempre abrirá puertas nuevas  


Lo incierto más adelante se volverá seguro 


Diseñador: No se quede con lo seguro, siga para adelante. 


Pregunté 

Busqué 

Continué 

Y nunca piense que no hay nada más por ver 

Todavía no ha visto nada




Reflexión

Cuando comenzamos con el ejercicio me sorprendió la rapidez con la que llegabamos a espacios comunes: nuestras vivencias y perspectivas eran diferentes, sin embargo coincidimos en ciertas cosas que nos terminaban definiendo como diseñadores y como personas.
Esto me dejó pensando sobre los puntos en común que podríamos llegar a tener todos los diseñadores: ¿existia algo que realmente nos uniera? ¿podría ser algo estético? ¿o algo cultural?
Pronto, mis preguntas me llevaron a aproximarme a pensar en la metodología.

Habíamos conversado sobre la misma: cómo abordabamos el proceso de diseño. En grupo habíamos hablado de cómo hacerlo para incentivar la creatividad. Sin embargo para mí eso no era lo más vital: para mí lo más importante era poder realmente entender el problema. Luego se puede pensar en cómo atacarlo, pero antes se lo debe entender.

Fue por eso que comencé a escribir sobre lo que la importancia de cuestionarlo, casi desde una perspectiva socrática: no sabemos nada, debemos entrar sin sesgos ni prejuicios, tomarnos tiempo, preguntar y volver a cuestionar al problema y a nosotros. El diseño es un proceso que no termina realmente. Puede seguir eternamente. Normalmente nos detenemos por una fecha limite o por un pedido, pero es importante que eso no significa que hayamos solucionado algo, sino que nos tuvimos que detener: todavía quedan preguntas sin hacer.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Clase 4: Resonancia

Clase 8 - Autoevaluación

Clase 3: Modelos