Clase 8: Autoevaluación

“(...) Podrían habernos enseñado algo acerca de la pauta que conecta: que toda comunicación exige un contexto, que sin contexto no hay significado, y que los contextos confieren significado porque hay una clasificación de los contextos. El profesor podría haber argumentado que el crecimiento y la diferenciación deben ser controlados mediante la comunicación. La configuraciones de animales y de plantas son “formas trasformadas” o “trasformas” de mensajes. El lenguaje mismo es una forma de comunicación. La estructura de lo que entra debe de algún modo reflejarse en la estructura de lo que sale. La anatomía debe contener un análogo de la gramática, porque la anatomía en su totalidad es una trasforma de material de mensaje, que debe configurarse de acuerdo con el contexto. Y, por último, configuración contextual no es sino otra manera de designar a la gramática.” - Gregory Bateson (Espíritu y naturaleza)



Sobre la evaluación como ejercicio grupal e individual:



Creo que autoevaluarse es sumamente valioso: nos da un respiro en el recorrido que venimos haciendo y nos permite ver para atrás. En la vorágine de la cursada (y la vida) tener momentos donde no solo debemos producir sino que también tenemos que mirar en retrospectiva son raros. Sentarse a pensar en qué pensamos, qué vivimos, pone en perspectiva la producción y las experiencias. Incluso abre nuevas puertas o revaloriza ciertos pensamientos. Necesitamos poder observar lo que pensamos, lo que observamos…   


Viendo para atrás, leo lo producido en las clases 6 y 7 y creo que fueron dos clases, en lo personal, sumamente fructíferas. 


En la clase 6 empecé a ver cómo podría desestructurar lo que pensaba: no tenía que cumplir con ciertas condiciones y creo que se ve que me sentía más libre a la hora de producir y dejarme llevar. Creo que esto me permitió abrir más caminos a explorar. Sin embargo, veo que me costaba terminar de cerrar la dinámica propuesta: me sentía abrumada por las posibilidades a la hora de definir un problema y me terminé amparando en instancias muy amplias. Si hoy tuviera que calificarlo creo que lo haría con un N: fue una instancia clave del proceso. 


En la clase 7 creo que pude entender el problema, expresarlo y manifestarlo. Encontré una forma de declamar que se sentía personal pero que podría interpelar a otros. Creo que encontré algo que me interpelaba y que me permitió reorganizar mi recorrido de cursada y repensar la mirada que tenía sobre el mismo.  Hoy creo que calificaría esta clase con un N+.


En general creo que califica mi cursada con un N+: es una experiencia que me hace crecer, pensar y repensar. Me he planteado problemáticas que siempre estuvieron presentes pero que nunca me detuve a analizar y creo que se han abierto nuevas formas de observación. Creo que esta cursada ha afectado mi percepción sobre otros, sobre mi y sobre mi praxis y esto la hace sumamente valiosa.


La facultad de crear nunca se nos da sola. Va acompañada del don de observación. El verdadero creador se conoce en que encuentra siempre en derredor, en las cosas más comunes y humildes, elementos dignos de ser notados.” - Igor Stravinsky (Poética)


Poder tener esta instancia de evaluación personal luego acompañada de una evaluación grupal hacia adentro y hacia otros grupos creo que es algo que nos abre diferentes pensamientos. Intentar generar nuestras propias valoraciones, entender por qué nos parece algo más completo o más atinado, ver qué está pasando en otros grupos humanos, donde se plantearon diferentes emergentes, diferentes problemáticas, es sumamente interesante. No solo podemos ver qué está pasando o cómo pueden mejorar sino que abre una mirada nueva hacia adentro: qué podemos tomar, cómo podemos nutrirnos de lo que vemos. 


Luego de cursar estos meses veo que, en esta materia, el proceso es una parte clave de la cursada. En mi caso entiendo los posteos como fotografías de situación: una pausa en tiempo y espacio para mostrar por dónde se está transitando el camino. Sin embargo, una fotografía es un recorte, un encuadre que depende del fotógrafo: hay tantas cosas que dejamos fuera. Por un lado, seleccionar qué mostrar me parece un ejercicio interesante, de reflexión: nos hace sentarnos frente a nosotros mismos e intentar entender qué es lo que creemos es más valioso o qué nos genera mayor curiosidad. Sin embargo, lo que dejamos afuera, lo que no mostramos (¿o no vemos?) puede ser igual o más valioso. Sería interesante poder tener en las evaluaciones una forma de marcar este proceso, sin embargo no se me ocurre cómo podría ser. Tal vez es la presencia de más registro fotográfico, videos, diferentes formas de información, tablas, listas… No sé cómo… Pero algo que me deja con ganas de más es entender realmente el recorrido que están generando los grupos que evaluamos: qué hay detrás de lo que escriben, cómo llegaron hasta ahí y qué caminos tienen por delante 

 


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